Días atrás conversábamos con Elisabet Katavic, Integrante de Familias Solidarias, que es un programa gubernamental, donde su finalidad es brindar al niño, niña o adolescente, un ambiente familiar estable, en el que pueda recibir cuidados, atención y la educación necesaria que facilite su desarrollo integral, sin perder su identidad de origen hasta que se resuelva su situación singular.

En este marco, la familia de Elisabet recibió, hace más de un año y medio a una bebé, “Tití” (nombre sustituto al real para no mencionar el mismo), donde la mamá la entregó ante la justicia para que sea adoptada por otra familia, y allí estuvo Elisabet, que se hizo cargo por el tiempo que se estipula, 6 meses, pero los días fueron transcurriendo, la justicia y las autoridades no terminaban de definir la adopción, se fueron encariñando con la pequeña y así pasó más de un año y medio, y cuando ella pidió integrar la lista de personas para adoptar no fue contemplada porque la ley así lo estipula. Ahora llegó el momento en que la familia adoptiva se hizo cargo de la niña, cuando “Tití” ya estaba adaptada y familiarizada acá, pero la letra fría de la justicia así lo decidió.

Tuvimos la ocasión de charlar ahora con Elisabet que nos dejó, entre otros, estos conceptos: “Tití se fue el domingo 1 de septiembre, se fue llorando, extendiendo los brazos, el proceso de vinculación con la nueva familia fueron 6 días, donde sus papás adoptivos vinieron martes, miércoles y jueves, 2 horas; anduvieron por la plaza, el viernes la llevaron 6 horas a Rosario, el sábado 8 horas y el domingo se fue definitivamente”.

“En toda esta semana no se alimentaba bien, no dormía bien, y esta teoría que tienen los terapeutas del programa de que los chicos se adaptan, que se resiliencia, y en esta ocasión no vi que sea tan real; previo a esta partida hemos ido a la defensoría de la niñez en Rosario y la respuesta fue que estaban de acuerdo con lo que planteábamos pero que ellos no podía hacer nada, hablamos con la secretaria de niñez y con el director de programa de Familias Solidarias, pero que no podía hacer más nada porque dependía de la política, y así que hablamos con los políticos, nos contactamos con un par de senadores y es la única puerta que quedó abierta para ver si algo puede mejorar”.

“Si bien Tití, a lo mejor, no fue beneficiaria de nada porque ni siquiera se pudo mejorar la vinculación, tal vez algunos niños, de aquí en más, puedan mejorar algo, aunque creo que hay un entramado tan rígido, porque una de las partes habla del estado como si el estado no fuesen ellos mismos, porque ellos son los empleados que deberían estar al servicio, pero creo que hay intereses propios de que ninguna pieza se puede mover”

“Lo que tengo claro y lo sigo sosteniendo es que los niños son los perjudicados, que los niños no se priorizan, que hay que replantearse un montón de cosas y también creo que como sociedad tenemos que empezar a ser parte de las cosas que no nos gustan”.

“Nosotros el viernes que había tormenta le entregamos a su mamá adoptiva mi número de celular por cualquier situación que ocurriera; de hecho, llegaron dos horas más tarde y nunca recibimos un mensaje diciendo estamos demorado. Desde el Programa el día lunes me mandan un mensaje informando que, `la niña ha pernoctado muy bien en la casa de su familia adoptiva, por lo tanto queda totalmente desvinculada de la Familia Solidaria, Gracias, Saludos´; fue lo único que recibimos de información y hasta ahora no sabemos más nada; consideramos que no éramos nosotros los que teníamos que consultar, porque no tenemos la información para dirigirnos a los padres y creemos que desde el programa mínimamente tendrían que haber continuado con la información, es lo que nosotros consideramos”.

“Esta fue nuestra realidad, ojalá que la sociedad pueda seguir haciendo conciencia, seguiremos juntando firmas, continuaremos moviéndonos para que algo se pueda mejorar y en esta oportunidad iremos del lado de los políticos a ver cuánto compromiso pueden tener ellos con esto, que no es la `Causa Tití´, es la de la niñez y de un grupo de niños que son vulnerables, que no la están pasando nada bien, entonces también cuidar a las Familias Solidarias, porque es una herramienta importantísima, tienen un espíritu maravilloso, pero hay que cuidar las Familias Solidarias porque si no, se terminan. Porque ese montón de niños necesitan ser alojados en plazos que sean sanos para ellos, y si el plazo no se cumple, que los niños sean alojados en familias anotadas en el Registro Único de Aspirantes a Guarda con fines adoptivos (Ruaga) para que transiten y queden allí, o que las familias solidarias tengan derecho a adopción”.  

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