77b5b9cc-adaa-47d6-bafb-ef9281473028 (1)Un parejense junto a su hijo adolescente y dos amigos de sus amigos, fueron atacados el fin de semana en Armstrong, donde una patota los agredió físicamente.

Roque Herrera, papá de Álvaro, contó a Radio Las Parejas que se turnan con los padres para ir a buscar a los chicos, “y este fin de semana me tocaba a mí; cuando voy llegando los chicos estaban en la plaza en el carribar y cuando se van acercando para subir al auto, veo que para un auto del que se bajan entre cinco o seis chicos y les empiezan a pegar al mío y los amigos”, contó; “en dos segundos pasó todo, cuando veo al mío tirado en el piso que le pegaban me metí y empecé a pegar y tirar piñas yo también, pero llegó otro auto y se bajaron cinco más”, relató; “me rodearon entre varios y mientras me pegaban, otros empiezan a saltar en el auto”, agregó, remarcando el sentimiento de impotencia e impunidad.

d9e52467-9287-41a7-bf79-b91f977675d8En su relato, Roque indicó que no pasaba nadie a esa hora, “ni gente ni Policía ni nadie; estos pibes se bajaron del auto gritando y empezaron a pegar, y no solo eso, cuando voy a hacer la denuncia, la misma Policía me dice que a unos chicos de Villa Eloísa que era la primera vez que iban a Armstrong, les pasó lo mismo con la misma patota, incluso dicen que ya saben quiénes son, los mismos que siempre provocan desmanes”, dijo; “yo no entiendo qué espera la Policía o la Municipalidad para hacer algo”, remarcó el papá.

Como saldo lamentable del hecho, Roque contó que su hijo Álvaro “tenía golpes en la cara y todo el cuerpo, yo llegué justo, sino no sé cómo encuentro a los míos”, manifestó, resaltando que los agresores “son chicos de 22 años, chicos grandes que saben bien lo que hacen”, dijo, y aunque su contextura es robusta, “también recibí varios golpes, pero esto es terrible, da mucha impotencia ver que diez personas salten sobre tu auto, si hubiera tenido un arma, no sé que hubiese hecho, está mal que lo diga, pero sentí mucha  impotencia”, expresó Herrera, quien deslizó que este hecho “me perjudica económicamente, yo trabajo con mi auto y así no lo puedo usar, además Álvaro usa audífonos y en la golpiza se los rompieron, cuestan más de $20.000 y ahora va a estar varios días sin escuchar hasta que lleguen los nuevos”, concluyó.

 

Comments

comments